El cólico del lactante- Cómo afrontarlo

Si estás leyendo este artículo, probablemente ya estés familiarizado con los llantos de larga duración y las largas noches de insomnio intentando consolar a tú bebé o conoces algún caso del estilo.

Seguramente has escuchado a algún familiar o amigo hablar acerca del cólico del lactante y has acudido rápidamente a internet en busca de algo de esperanza. Es por ello que intentaremos, a través de este artículo, responder a todas tus preguntas y, sobre todo, a ayudarte a encontrar soluciones.

El cólico del lactante no es un diagnóstico médico ni una enfermedad, sino más bien un síndrome que cursa con una serie de síntomas concretos.

Podríamos definirlo como «un cuadro de llanto de inicio repentino, generalmente inconsolable y de larga duración relacionado con el acúmulo de gases a nivel intestinal y la dificultad para expulsarlos«. Suele aparecer a partir de la primera quincena y puede prolongarse hasta los cuatro meses de edad.

Con respecto a la causa, parece ser una combinación entre la inmadurez del sistema digestivo, la falta de desarrollo de la musculatura abdominal y el tipo de lactancia.

Existen otros factores que pueden empeorar el cuadro, como: una ingesta excesiva de aire durante la toma o un consumo excesivo de lácteos por parte de la madre en caso de lactancia materna.

Profundizando en el tipo de lactancia, la leche de fórmula suele estar más relacionada con la aparición de los cólicos, así como un estado de agitación excesiva por parte del bebé previo a realizar la toma o un mal agarre a la mama.

También hay estudios que evidencian que los bebés que han nacido mediante cesárea y no han pasado por el canal del parto, tiene más posibilidades de padecer los temidos cólicos del lactante.

Desde la FISIOTERAPIA, podemos tratar en gran medida los síntomas asociados a este síndrome mediante técnicas no dolorosas enfocadas a la movilización del tubo digestivo con el fin de mejorar el tránsito de su contenido y facilitar su expulsión.

Por otro lado, también se emplean maniobras enfocadas a la disminución de la tensión muscular a nivel del abdomen y al tratamiento de la fascia superficial con el fin de evitar la formación de adherencias entre esta y las paredes del tubo digestivo.

Existen multitud de recomendaciones que pueden ayudar a disminuir la intensidad del cuadro de cólicos, entre las que nosotros destacamos las siguientes:

  • Comprobar que los signos de un buen agarre están presentes. Si se siente dolor a nivel de la mama durante la lactancia, puede que sea necesario realizar pequeñas modificaciones en el mismo.

  • Comprobar que el movimiento de succión es el adecuado. Si la succión no es correcta, el bebé podría estar tragando aire durante el proceso.

  • Asegurarse de que el bebé se encuentra calmado antes de realizar la toma. Un estado de agitación o ansiedad durante la misma puede empeorar el cuadro.

  • Realizar los cambios posturales pertinentes para favorecer la expulsión de los gases.

  • Emplear un biberón anticólico, en caso de lactancia mixta o lactancia a través de leche de fórmula en exclusividad.

  • Mantener, en la medida de lo posible, la lactancia materna en exclusividad, ya que esta se asocia con una menor incidencia de cuadros de cólicos.

  • Realizar adaptaciones en la dieta materna, principalmente disminuir el consumo de lácteos en caso de lactancia materna.

  • Contactar con un fisioterapeuta especializado en el tratamiento del cólico del lactante.

SI TE PONES EN NUESTRAS MANOS, tenemos a disposición de tu bebe dos profesionales especializados en el tratamiento del cólico del lactante.

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