Fisioterapia neurológica tras el Ictus

Fisioterapia neurológica tras el Ictus

Según un artículo reciente cada año se producen 130.000 nuevos casos de ictus en España, es decir, uno de cada seis españoles va a sufrir un ictus a lo largo de su vida. El ictus es una patología grave, una de las más importantes y limitantes, con importantes consecuencias sociosanitarias y aún demasiado desconocida por gran parte de la población. Es la primera causa de mortalidad entre las mujeres y la segunda a nivel global en España, la primera de discapacidad en adultos y la segunda de demencia.

¿Cómo me afecta el ictus a la hora de
moverme?

Puedes experimentar debilidad o incluso parálisis completa
(llamada hemiplejía) en los músculos de un lado del cuerpo. Esto puede
dificultar el movimiento o el uso de las extremidades para moverte. Sus
extremidades pueden moverse de una manera diferente cuando tratas de usarlas,
como, por ejemplo, tu cadera puede moverse hacia arriba cuando quieres dar un
paso adelante, o tu codo puede moverse hacia un lado cuando quieres levantar
algo.

El lado afectado de tu cuerpo puede sentirse diferente. Tus
extremidades pueden sentirse pesadas porque la debilidad las hace difíciles de
mover, o pueden sentirse entumecidas (como después de haber recibido una
inyección en el dentista). Algunas personas tienen sensaciones más inusuales,
tales como pinchazos, sensaciones de calor y frío o sentir como si corriera
agua por sus extremidades.

Puedes tener problemas con la postura y el equilibrio, lo
que dificulta mantenerse erguido y es más que probable que tengas una caída.

Las articulaciones en el lado afectado, como las siguientes:
El hombro, puede ser vulnerable a lesiones, por ejemplo, si se tira del brazo o
por el propio peso del hombro. Esto puede causar una dislocación parcial
(llamada subluxación) o «hombro congelado» muy dolorosa.

Algunos músculos del lado afectado pueden volverse rígidos
(con mayor frecuencia en la muñeca, los dedos y el tobillo), lo que puede
limitar su movimiento en la articulación y algunas personas pueden desarrollar
espasmos musculares o un tipo de rigidez llamada espasticidad.

¿Por qué es importante la fisioterapia neurológica tras sufrir un ictus?

La fisioterapia es una parte importante de la rehabilitación
tras sufrir un ictus. Técnicas como el ejercicio, la manipulación guiada de las
articulaciones, el masaje y el entrenamiento de habilidades se utilizan para
ayudarte a recuperar tu movimiento. El objetivo principal de la fisioterapia
después del ictus es ayudarte a aprender a usar ambos lados de tu cuerpo de
nuevo y recuperar la mayor cantidad de fuerza y movimiento posible.

La fisioterapia neurológica es un tipo de fisioterapia muy específica, diseñada para tratar problemas que se originan dentro del cerebro, y es importante que la reciba durante su recuperación tras sufrir un ictus. Un fisioterapeuta neurológico está entrenado para entender y tratar los cambios causados por las lesiones neurológicas (las que afectan el sistema nervioso, incluyendo el ictus).

¿Cómo puede ayudarme la fisioterapia
neurológica tras un ictus?

Después de un ictus, nuestro cerebro no puede desarrollar
nuevas células para reemplazar las que han sido dañadas, por lo que su
recuperación depende de la capacidad de su cerebro para reorganizar sus células
intactas y compensar lo que se ha perdido.

Esto se llama neuroplasticidad. La fisioterapia neurológica
incide sobre todo en este aspecto. Dependiendo de tu caso, tu fisioterapeuta se
encargará de:

– Evitar cualquier complicación que pueda retrasar tu
recuperación.

– Te aconsejará sobre cómo debes estar posicionado, acostado
o sentado, y con qué frecuencia te tienes que mover

– Decidirá cuándo debes comenzar a levantarte de la cama y
comenzar a caminar y qué equipo (si lo hay) se necesita para moverte o apoyarte

– Te motivará a participar activamente en sesiones de
fisioterapia para ayudarte a volver a aprender patrones normales de movimiento

– Aplicará terapia para fortalecer las extremidades y
enseñarte a moverte de nuevo, de la manera más independiente posible.

– Trabajar junto con tu familia o amigos para implicarlos en
tu recuperación de forma coordinada.

En las primeras etapas, y para las personas con problemas
relativamente leves, la fisioterapia neurológica se centrará en la prevención
de complicaciones y en la rehabilitación de la capacidad para moverte y volver
a ser activo.

A medida que pasa el tiempo, las sesiones de fisioterapia
neurológica se centran en ayudarte a ser más independiente, por ejemplo, usar objetos
cotidianos o realizar tareas domésticas con normalidad.

¿Cómo me ayuda la fisioterapia
neurológica en las distintas fases?

Fases Iniciales

Después del ictus es recomendable una evaluación por un
fisioterapeuta neurológico tan pronto como sea posible. Esta evaluación debe
tener en cuenta cualquier problema de salud que hayas tenido antes de tu ictus
y debe asegurarse de que cualquier problema de movimiento se identifique al
principio, de modo que se puedan organizar los tratamientos para darte todas
las posibilidades de lograr una buena recuperación.

Un buen tratamiento en los primeros días es importante para
ayudar a prevenir la rigidez en las articulaciones o la tensión muscular. Si pasas
mucho tiempo en la cama o sentado, el fisioterapeuta neurológico te explicará
la importancia de una correcta posición para mejorar tu postura y equilibrio, y
hacer que te sientas más cómodos

Si tienes parálisis unilateral, es importante que te coloques
correctamente para prevenir espasmos o lesiones. Si no puedes moverte,
necesitarás un colchón especial y es posible que tus cuidadores tengan que
moverte a intervalos regulares (generalmente cada dos horas) para evitar las
úlceras por presión.

Si no te puedes mover, es muy recomendable la aplicación de
fisioterapia respiratoria para mantener tus pulmones sanos y libres de
cualquier infección. En lo posible, debes sentarte, ya que esto te ayudará a
evitar coágulos de sangre en las piernas, mejorar tu respiración y ayudar a su
recuperación.

Fase intermedia

A medida que remiten los síntomas del ictus y mejora tu
salud, tu fisioterapeuta neurológico utilizará una terapia más activa para
enseñarte cómo hacer las cosas con las que tienes más dificultad y hacer que
tus extremidades se muevan de nuevo.

Mientras más terapia tengas y más activo estés después de un
ictus, mejor. Las pautas recomiendan que mientras se somete a rehabilitación en
el hospital, debe recibir al menos 45 minutos de fisioterapia al día (además de
cualquier otro tipo de terapia que necesite).

Una vez que estés médicamente estable, el objetivo será
conseguir que te muevas lo antes posible. Esto incluye moverse alrededor de tu
cama, luego de la cama a la silla, sentarte y levantarte, caminar con y sin
apoyo y finalmente subir escaleras. Es probable que sea un proceso gradual, y
es importante que cada paso sea correcto, de modo que termines con una forma
equilibrada de moverte.

Cuando estés listo, el fisioterapeuta neurológico te ayudará
a ponerte en pie utilizando grúas o ayudantes extra. Esto te dará la
oportunidad de soportar tu propio peso y te animará a usar los músculos del
tronco, las caderas y las piernas. ¡Es posible que su fisioterapeuta neurológico
no te anime a caminar inmediatamente si necesita tiempo para recuperar su
fuerza y flexibilidad en esta fase, pero ya queda menos!

Fase Avanzada

Las investigaciones han demostrado que los tipos más
efectivos de fisioterapia neurológica para la rehabilitación del ictus son los
ejercicios y la práctica de tareas específicas que no se pueden hacer bien. Por
lo tanto, si tienes dificultades para mantener el equilibrio al ponerte de pie,
la terapia debe comprender ejercicios para recuperar ese equilibrio, si tienes
dificultad para levantar el brazo, necesita practicar actividades que le hagan
levantar el brazo, y si tienes dificultad para caminar, necesita terapia
enfocada a caminar correctamente

Hay muchas maneras de hacer esto. Trabajarás de forma individualizada
con el fisioterapeuta neurológico, con un plan enfocado especialmente en las
tareas y los movimientos que necesitan más atención

Es posible que el entrenamiento incluya ejercicios en cinta
de correr o programas de entrenamiento intensivo para su miembro superior, como
la terapia de movimiento inducido por restricción, en las que el brazo no
afectado está restringido, por lo que tienes que realizar tareas con el brazo
afectado.

La investigación muestra claramente que el principal
problema físico que enfrentan los afectados por un ictus es la debilitación en
sus extremidades, y que esta debilidad se puede mejorar mediante ejercicios de
fortalecimiento de las extremidades. El ejercicio cardiovascular leve para
recuperar la resistencia y los ejercicios de estiramientos para prevenir la
rigidez muscular y articular también son beneficiosos.

En esta fase hay muchos enfoques y terapias diferentes, lo
mejor es que consultes a tu fisioterapeuta neurológico, el te ayudará y
realizará un plan de ejercicios y de recuperación a medida de tu situación.

¿Cómo puede participar mi familia o
mi cuidador?

Es posible que el fisioterapeuta neurológico involucre a los
miembros de tu familia y/o cualquier cuidador en las sesiones de fisioterapia
neurológica con el fin de mostrarle como pueden ayudarte a practicar tus
ejercicios e incluirlos en las actividades diarias.

Si necesitas ayuda con las tareas diarias, como vestirte,
acostarte y levantarte de la cama o subir y bajar escaleras, tu fisioterapeuta
neurológico enseñará a tu familia o cuidador cómo pueden ayudarte de forma
correcta en las tareas.

¿Cuánto dura la fisioterapia
neurológica tras sufrir un ictus?

Como cada caso es distinto y cada paciente tiene unas
necesidades individuales, se recomienda continuar todo el tiempo necesario
indicado por el fisioterapeuta neurológico para lograr las metas y objetivos
propuestos.

Es muy importante con independencia de si sigues tratándote
o no una visita a tu fisioterapeuta neurológico a los 6 meses de sufrir el
ictus y al año para evaluar tu situación y mejorar y tratar todos los problemas
que hubieran podido surgir a lo largo del tiempo.

Consejos para la recuperación tras
un ictus

  • Practica los ejercicios que tu fisioterapeuta te ha indicado.
  • Mantén una rutina de ejercicio a una hora regular cada día.
  • Recuerda que cuanto más hagas, mejor, así que trata de hacer ejercicios todos los días o por lo menos tres veces a la semana.
  • Usa un cuaderno para registrar tu progreso y cualquier dificultad o cambio que pueda ser de interés al fisioterapeuta neurológico.
  • Mueve e implica el lado afectado tanto como sea posible.
  • Se paciente contigo mismo. Tu objetivo es obtener resultados a largo plazo y no inmediatos.
  • Muchos pacientes se preocupan de que estar activo pueda causar otro ictus. Esto es muy improbable, pero si tiene algún dolor o estas agotado, deja de hacerlo. Si esto no desaparece después de un descanso corto, avisa a un médico
  • Mantén un peso razonable.
  • Pregúntale a tu fisioterapeuta acerca de como y cuando podrás volver a reanudar los deportes que más te gustan.

En Fisuma somos especialistas en rehabilitación neurológica,
tanto en adulto como en infantil. Nos avala una muy buena formación y gran
experiencia en diferentes hospitales y centros privados de referencia, de la
Comunidad de Madrid. Hemos adoptado la alternativa más rigurosa y que mejores
resultados ha demostrado en daño cerebral tanto adulto como infantil; hablamos
del Concepto Bobath. El centro está dirigido por dos profesionales formados y
con experiencia en este concepto.