5 razones para visitar a tu fisioterapeuta

5 razones para visitar a tu fisioterapeuta

Las 5 razones. La fisioterapia no es un tratamiento reservado para atletas de élite, o para aquellos que se están recuperando de una lesión. De hecho, se puede utilizar para mejorar tu salud de muchas maneras que quizá no habías tenido en cuenta. ¿Quieres conocerlas? Te las contamos en nuestro nuevo post.

1. Has perdido el equilibrio.

La pérdida de equilibrio puede ser el resultado de problemas con el oído interno. Las estructuras dentro del oído son una parte esencial del sistema de equilibrio del cuerpo (conocido como sistema vestibular). Cualquier enfermedad o problema que afecte al oído interno puede hacer que sientas una serie de síntomas como:

  • mareos,
  • vértigo y
  • alteraciones del equilibrio

síntomas que pueden ser extremadamente difíciles de soportar en el día a día. Un tratamiento de fisioterapia puede ayudarte a superar estos síntomas. Después de evaluar tus necesidades específicas, un fisioterapeuta puede diseñarte una serie de ejercicios de cabeza, cuello y ojos para ayudar a reentrenar tu sistema nervioso central y compensar los problemas del oído interno. Esta terapia se puede utilizar como alternativa a la cirugía y como complemento de la cirugía para las afecciones del oído interno.

2. Tienes dolor y molestias al sentarte en tu escritorio

Es muy común sentir dolor al sentarte en tu escritorio todo el día (trabajo y al llegar a casa). Esto podría manifestarse en forma de dolor de espalda o de cabeza, por ejemplo. Nuestros cuerpos aman el movimiento y permanecer en una sola postura durante demasiado tiempo puede significar que nuestros músculos y articulaciones pueden empezar a sufrir tensión, causando dolor. Realizar descansos regulares del escritorio, incluso con algo tan simple como levantarse y estirar o mover el cuello, la parte superior de la espalda y los brazos, pueden ser realmente útiles.

También debes asegurarte de que tu escritorio está ajustado correctamente, tanto la silla como el ordenador y resto de elementos. Si aún así sientes molestias es conveniente que visites a tu fisioterapeuta para conocer la causa y terminar con el dolor.

3. Sientes dolor constantemente

Cuando sufres una lesión es lógico sentir una cierta cantidad de dolor que normalmente se estabiliza y remite a medida que el tejido cicatriza. Si alguna vez te has torcido un tobillo, por ejemplo, es de esperar que te duela y que cojees durante un par de semanas, tal vez. A medida que los ligamentos sanan, el dolor disminuye hasta que vuelves a la normalidad. Pero a veces el dolor no se calma y se vuelve crónico. Esto es particularmente común con el dolor en la parte baja de la espalda y el cuello y se puede atribuir a muchos factores.

Nuestros fisioterapeutas especializados pueden trabajar contigo para evaluar el problema y proporcionarte un programa de ejercicio y rehabilitación específico que te aliviará el dolor de una vez por todas. Los tratamientos para el dolor pueden incluir educación sobre el dolor, terapia manual y ejercicios para ayudarte a trabajar mejor la parte dañada de tu cuerpo y evitar que la lesión vuelva a ocurrir.

4. No te mueves con tanta agilidad como solías hacerlo

Si has notado que ya no te sientes tan flexible o que moverte ya no es tan fácil como antes -por ejemplo, no llegas a tocarte los dedos de los pies-, entonces deberías considerar visitar a un fisioterapeuta. Los fisioterapeutas pueden evaluar el problema y proporcionarte una serie de ejercicios para fortalecer los tejidos de soporte y relajar los músculos, permitiéndote aumentar lentamente la flexibilidad que has perdido.

5. Problemas con la orina

Los problemas de incontinencia urinaria son muy comunes, se estima que la sufren 4 millones de persona en España que no la consultan y se resignan a vivir con esta condición. Es más común para las mujeres que para los hombres y se vuelve más probable a medida que envejecemos, pero eso no significa que tengamos que vivir con ella para siempre.

Existen dos tipos principales de incontinencia urinaria: incontinencia de esfuerzo e incontinencia de urgencia. La incontinencia urinaria de esfuerzo ocurre cuando tu vejiga está bajo presión, por ejemplo, cuando toses o estornudas. La incontinencia de urgencia es cuando la orina se filtra a medida que se siente una necesidad repentina e intensa de orinar, o poco después. Muchas personas sufren de una combinación de ambos.

Los ejercicios del suelo pélvico pueden ayudarte a mejorar la afección, especialmente para las personas con incontinencia urinaria de esfuerzo. Nuestros fisioterapeutas especializados en trastornos del suelo pélvico podrán ayudarte con un programa individualizado.

En clínica FISUMA somos una serie de profesionales en continua formación para poder dar a nuestros pacientes la mayor calidad en el tratamiento y acortar al máximo los tiempos de recuperación. Dentro de nuestras especialidades estamos formados en las últimas y más novedosas técnicas de tratamiento tanto manuales como instrumentales, dirigidos a la rehabilitación y recuperación de nuestro sistema osteo-muscular y mental. Nos avalan varios años de experiencia laboral y académica en los mejores Hospitales y centros privados de la Comunidad de Madrid.

Fisuma

Fisioterapeuta con gran experiencia especializado en fisioterapia neurológica, fisioterapia respiratoria y cólico del lactante. Número de Colegiado: 7650
Doctoralia | Sobre mí