¿Qué es la incontinencia urinaria y como nos puede afectar en nuestra vida diaria?

Hoy en día, la incontinencia urinaria es un problema sanitario el cual nos preocupa demasiado porque afecta a multitud de personas y en gran medida, podríamos decir que más a las mujeres que a los hombres.

Cada vez, la FISIOTERAPIA cobra un papel más importante en nuestras vidas, abarcando cantidad de patologías en relación con nuestros sistemas; osteo-muscular, nervioso, circulatorio, respiratorio, linfático, etc.

Esto nos anima a hacer este post, en el cual hablamos sobre:

A) la incontinencia urinaria

B) Cómo nos puede afectar

C) Qué solución podemos darle desde un punto de vista fisioterápico.

Cirugía de la incontinencia - Clínica Ginecológica

El afectado/a puede tener, desde escapes de orina leves en diferentes ocasiones, hasta perdidas grandes que puedan afectar a las actividades de su vida diaria como pueden ser: el trabajo, deporte, relaciones sociales, etc.

Ocurre con mayor frecuencia conforme las personas envejecen y también en el embarazo y el postparto, dados los cambios estructurales y hormonales que se dan en él. Esto genera un aumento en las presiones internas del abdomen y un sobre esfuerzo en los tejidos y esfínteres en el momento del parto.

Aunque en menor medida la incontinencia urinaria en hombres también ocurre y suele relacionarse con problemas o tratamientos de la próstata, o cuando por alguna razón se extirpa y se dañan los nervios del esfínter.

La incontinencia urinaria no es una enfermedad en si misma, si no la consecuencia de una alteración en la fase de llenado vesical (estudio invasivo que evalúa la fase de almacenamiento de orina en la vejiga) que ocurre en numerosas patologías.

La orina se produce en los riñones y se almacena en la vejiga urinaria. Desde la vejiga sale un tuvo llamado uretra que se encarga de llevar la orina hacia el exterior del cuerpo, pasando por un anillo de músculos llamado esfínter. A medida que la vejiga se llena de orina las señales nerviosas informan al esfínter de que se contraiga y se mantenga cerrado, mientras que los músculos de la vejiga se mantienen relajados. Cuando tenemos que orinar las señales nerviosas ordenan a los músculos de la vejiga que se contraigan, con dicha contracción la orina pasa a la uretra y los músculos del esfínter se tienen que relajar para permitir que la orina salga.

Tiene que haber una buena sinergia entre nuestro sistema nervioso y nuestra musculatura para que este proceso ocurra con normalidad y no tengamos perdidas de orina.

Tipos de incontinencia urinaria.

Podemos diferenciar varios tipos de incontinencia urinaria, los cuales vamos a mencionar ahora, ¿se siente identificado con alguno?

  • INCONTINENCIA URINARIA DE ESFUERZO: la perdida de orina se puede producir al realizar un movimiento o un esfuerzo físico. Por ejemplo: estornudar, reírse, ponerse de pie, hacer deporte, levantar peso, etc. La perdida de orina puede ir desde unas pocas gotas hasta un chorro más abundante.
  • INCONTINENCIA URINARIA DE URGENCIA: la pérdida involuntaria de orina se asocia a una necesidad imperiosa y repentina de orinar que no se es capaz de aguantar. Es posible que se tenga que orinar con frecuencia e incluso levantarse por la noche varias veces.
  • INCONTINENCIA URINARIA MIXTA: la perdida de orina ocurre cuando hay una hiperactividad del músculo de la vejiga llamado detrusor (el músculo detrusor es la capa de músculo liso que forma parte de la pared de la vejiga urinaria. Su contracción provoca la micción, es decir la expulsión de la orina al exterior a través de la uretra) y un trastorno en los mecanismos de los esfínteres.
  • INCONTINENCIA URINARIA POR REBOSAMIENTO: la pérdida de orina ocurre cuando la vejiga se encuentra distendida por obstrucción y es imposible su vaciado. En este caso se tiene un goteo de orina frecuente o constante.
 

¿Que puede causar la incontinencia y que podemos hacer para prevenirla o solucionarla?

La incontinencia urinaria no se considera una enfermedad si no un síntoma causado por determinados hábitos diarios, enfermedades de fondo o problemas físicos.

Os enumeramos algunas posibles causas:

  • Embarazo.
  • Parto y postparto.
  • El envejecimiento.
  • Las infecciones urinarias.
  • El estreñimiento.
  • La menopausia.
  • Las cirugías del aparato reproductor de la mujer.
  • El cáncer de próstata.
  • La alimentación.
  • Algunos trastornos neurológicos.

Hay que tener en cuenta que la incontinencia urinaria no siempre se puede prevenir, pero podemos disminuir el riesgo de padecerla manteniendo unos hábitos de vida saludables. Comentamos algunos:

  • Evitar el sobrepeso.
  • Tener una buena hidratación.
  • Dieta rica en fibra.
  • Alimentación variada y saludable.
  • Ejercicio físico moderado evitando el deporte de impacto.
  • Hacer Pilates en el embarazo y postparto y fortalecer la musculatura del periné, nos va a ayudar a prevenir la incontinencia.
  • Adoptar una buena postura cuando vamos al baño es fundamental para realizar un buen pujo y no forzar la musculatura del periné.
  • Y LO MÁS IMPORTANTE, ANTE EL MÁS MINIMO INDICIO DE PÉRDIDA O MOLESTIA ACUDE A TU FISITERAPEUTA ESPECIALIZADO. ¡¡Buscamos abordar el problema antes de que llegue para obtener un mejor pronóstico y recuperación!!

O incluso si llegamos al punto de padecerla, tener unos hábitos de vida saludable nos ayudaría en el tratamiento y recuperación.

Si estas leyendo este post y te sientes identificado/a con algún tipo de incontinencia urinaria, lo más importante es que vayas a un médico especialista y seguidamente a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico. Cuanto antes se detecte el problema mejor será el pronostico y más fácil su recuperación.

¡¡DEBES SABER QUE LA INCONTINENCIA URINARIA NO ES NORMAL Y SE PUEDE TRATAR!!

No debes conformarte y pensar que es algo normal o bien por la edad o por otras circunstancias.

En CLINICA FISUMA tenemos fisioterapeutas especializados en suelo pélvico y te ofrecemos diferentes abordajes y tratamientos adaptados a las necesidades de cada paciente. En la primera sesión haremos una valoración completa de tu situación para determinar que tratamiento y recomendaciones son mejores para usted.

El TRATAMIENTO FISIOTERÁPICO va a consistir en realizar una reducación Pelvi-perineal. En dicha reeducación vamos a experimentar varias fases.

En las primeras fases, el tratamiento será individualizado. Enfocándolo en sesiones privadas donde, mediante ejercicios, buscaremos reeducar la musculatura específica del suelo pélvico encargada de la continencia. Un ejemplo de estos es, los llamados: ejercicios de KEGEL. Siendo monitorizados por un ecógrafo o un Biofeedback, para contrastar la capacidad de contracción y poder medir los resultados.

Hay que trabajar toda la musculatura que compone la faja abdominal para reequilibrar las presiones intra abdominales y que los esfuerzos como levantar peso o hacer ciertos ejercicios, no aumenten demasiado la presión en nuestro suelo pélvico empeorando la incontinencia.

Es muy importante que nuestra postura sea la más adecuada, por lo tanto, vamos a reeducar los hábitos posturales para que tengamos una buena alineación y las presiones que se dirijan al suelo pélvico sean las adecuadas.

Por último, es muy importante seguir las recomendaciones del fisioterapeuta en las actividades de la viada cotidiana y mantener unos hábitos de vida saludable.

Para concluir, podremos formar parte en actividades en grupo como el Pilates, donde se trabajará de forma global y a otra intensidad todo lo que hemos trabajado antes para interiorizarlo y poder extrapolarlo de forma automática en nuestras actividades de la vida diaria.

¡¡NO DUDES EN LLAMARNOS PARA PEDIR MÁS INFORMACIÓN Y EXPONERNOS TU CASO, SEGURO QUE PODEMOS AYUDARTE!!

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